Dr. Julián Sanmartín Navarro
Profesor de tiempo completo del Sección de Comunicación
julian.sanmartin@udlap.mx

Si hablamos de acción directa de clic, clic acción directa o, incluso, clictivismo, de forma obligatoria nos tenemos que remontar a 1998, cuando en Estados Unidos se creó el sitio MoveOn.org. El principio de este movimiento se produjo cuando los empresarios Joan Blades y Wes Boyd crearon una petición en renglón sobre la delación a Bill Clinton (el llamado «Escándalo Lewinsky»). Se la enviaron por correo electrónico a diferentes amigos y, en cuestión de días, su petición de «censurar al presidente Clinton y tener lugar a asuntos apremiantes que enfrenta la nación», tuvo cientos de miles de firmas. Por primera vez en la historia, una petición en renglón irrumpió y ayudó a variar una conversación estatal.
Actualmente y con la intención de movilizar a millones de internautas, en esta web encontramos la combinación de campañas políticas de respuesta rápida con estudio estratégicos profundos, Big Data y una civilización de audición y décimo que permite la identificación de oportunidades para un cambio progresivo.
Siguiendo esta renglón, con posterioridad, son varios los sitios que han acabado posicionarse. Entre los casos más relevantes podemos destacar los de Change.org y Avaaz.org, plataformas que tienen mucha relevancia ciudadana, usuarios, interacciones y que han conseguido conquistar un impacto importante en diferentes tendencias sociales. Sin incautación, no podemos olvidar, sobre todo, en el caso de Change.org, posiblemente la más conocida, que son empresas sociales, es opinar, una conjunción entre el maniquí de encomienda de una ordenamiento de cambio social y una empresa global en términos del maniquí eficaz.
Sin incautación, en este contexto de éxito de estas webs, debemos preguntarnos por la traducción que tienen nuestras acciones de crecimiento en la web en la sociedad vivo. Y es en este punto donde se focaliza el objeto de advertencia: ¿esta guisa solidaria de crecimiento social contribuye a que cada vez más población se involucre en el liderazgo ciudadano o es simplemente una guisa de silenciar consciencias? ¿Somos activistas haciendo un clic o un retuit?
Lamentablemente, el hecho de disponer de estas nuevas tecnologías no conlleva, necesariamente, un longevo índice de décimo ciudadana en procesos cívicos. Por consiguiente, es tan necesario resumir la brecha digital y patrocinar el paso tecnológico universal como fomentar el compromiso cívico promoviendo una décimo ciudadana de longevo calidad.







