Conoce cómo la flagrante emergencia mundial ha puesto un gran provocación a la disposición por la botiquín y la salubridad.

La pandemia del COVID-19 tomó por sorpresa al mundo, empezando por los que forman parte del sector salubridad. La atención hospitalaria de pacientes infectados por el virus ha sido rebasada al límite de requerir de más personal para cubrir la demanda, adicionalmente de la implementación de equipo indispensable para la lucha contra esta enfermedad para la que nadie estaba preparado.
“Tristemente yo a nivel educativo no tuve una preparación y nunca se me preparó para una situación así, ahora todo ha sido conforme ha ido pasando, conforme han ido ocurriendo las cosas. A Dios gracias estoy en un hospital que cuenta con todo el material, con todos esos capital”, cuenta Tania Estefanía Arriaga, licenciada en Dispensario por la UNITEC y quien trabaja actualmente como auxiliar de botiquín en uno de los principales frentes de esta emergencia sanitaria en la Ciudad de México: el Hospital Juárez.
Aunque a finales de junio la hacienda mexicana entró en semáforo naranja en el regreso a la convocatoria “nueva normalidad”, continúa siendo un foco rojo en cuanto a número de casos de COVID-19 en el país; de los más de 200 mil casos confirmados a nivel doméstico en los primeros días de julio, la Ciudad de México lidera la serie con cerca de 50 mil personas positivas, de las cuales 25% han requerido hospitalización, según reportes de la Secretaría de Vigor. En la ciudad hay al menos 54 hospitales públicos que cuentan con camas con ventiladores, necesarios para la atención de este tipo de pacientes; la centro de estos centros de salubridad iniciaron el mes con una saturación adhesión en su capacidad, solo 14 se encontraban disponibles.
El Hospital Juárez es uno de estos nosocomios. Tania entró unos meses antaño de que se prendieran las alertas por la aparición de este virus. “Cuando empezó la alerta de lo que estaba pasando en China tuvimos la oportunidad de estar en educaciones previas, o en cursos o en capacitaciones para que cuando llegara a México estuviéramos preparados”, relata esta chavea enfermera egresada en 2017.
“A Dios gracias todo ha ido avanzando. Así como el virus ha ido avanzando, incluso la información, y en capacitación, tuve la fortuna de que me capacitaran muy admisiblemente, de que me mencionaran cómo utilizar el equipo de protección, pero incluso he manido que por la premura de desidia de personal no se les está dando una capacitación como yo la recibí, se puede proponer que hay una capacitación tanto teórica como empírica para sobrellevar a promontorio todas estas medidas con el paciente”, apunta.
La emergencia ha representado a su vez una oportunidad para la Dispensario, un oficio que de acuerdo a un mensaje de la Estructura Mundial de la Vigor (OMS) se encuentra subvalorado, pese a representar más de la centro de la fuerza gremial en el ámbito de sanidad. Uno de los retos a los que se enfrentan los enfermeros al terminar sus estudios es la dificultad para colocarse inmediatamente en un hospital, y más cuando se proxenetismo de manejar vidas. Pero la situación flagrante ha hecho muy necesario contratar a más personal.
“Por ser una situación completamente desconocida a nosotros se nos permite estar viendo o checar cómo está pasando esta parte del nivel infeccioso y a nivel gremial los campos se han incrementado de modo impresionante, en lugares donde te cerraban las puertas nulo más cuando ibas a saludar ahora ellos están buscando por tu trabajo”.

¿Cómo es el día a día de un auxiliar técnico sanitario en tiempos de la COVID-19?
Tania Estefanía asegura que siempre ha sido una “opuesta”. De una comunidad de contadores, fue la única que quiso seguir otro camino. Intentó varias veces sin éxito entrar a estudiar Cimentación, hasta que un día su mamá la inscribió a un curso de Primeros Auxilios en la Cruz Roja Mexicana y fue ahí donde se encontró con la disposición que la ha llevado a ser parte de esta cruzada mundial en los últimos tres meses.
“Ayer de salir de casa tienes que bañarte y, esto es muy triste, tienes que ir con tu ropa de civil porque la parentela no se presta a tener ese respeto en dirección a tu profesión”, comenta Tania sobre los casos de violencia que han sufrido trabajadores de la salubridad por parte de la población a raíz de la pandemia, por miedo a que sean ellos un foco de infección por sus actividades en hospitales.
“Es toda esa desidia de conocimiento y como todo ha sido muy aterrorizante en todos los medios, ahora yo siento que ha bajado, pero antaño estaba en noticiero, radiodifusión, en redes sociales, todo el tiempo te estaban preguntando, te hablaban de cosas de coronavirus, y como que todos estaban aterrados, entonces siento que es esta nueva experiencia que cada quien expresa de diferentes formas”, señala Tania, quien asegura que ha faltado mostrar en los medios todas las medidas que se siguen en los hospitales para evitar precisamente la propagación de la enfermedad.
Una vez que Tania ingresa al hospital tiene que bañarse nuevamente, para luego colocarse el uniforme clínico y producirse por el ámbito del hospital. En todo momento debe sobrellevar su cubrebocas plisado N-95, así como gemelos especiales.
“Yo estoy en el ámbito de hospitalización, entonces tenemos separadas la zona blanca, la zona aséptico, y el ‘coviario’, que son los cuartos en los que se encuentran los pacientes, estas estancias se encuentran cerradas con una puerta de posible comprensión para que al momento que haga este desobstruir y cerrar no se haga tanto melodía”, apunta. En esta ámbito la enfermera se debe colocar un pijama quirúrgico.
“Una vez que entras a esta zona haces la recibimiento de tus pacientes, sólo checas las indicaciones que tienen y ya una vez que checaste tienes que ingresar a ver el paciente, ahí sí te tienes que poner todo el equipo; primero te lavas las manos, te pones las botas, el primer par de guantes, te colocas los goggles, te colocas tu cubrebocas plisado, tu N-95 ya forzoso, un sombrero adicional, una guardapolvo y otro par de guantes, santizas ese par de guantes y ahora sí ya puedes ingresar”, nos cuenta Tania.
Para esta exalumna de la UNITEC los cuidados de botiquín en su día a día son los mismos, lo único complicado es traer tanto equipo, así como requerimientos más delicados al tratarse de pacientes con problemas respiratorios, las actividades que se realizan son las mismas.
“Ya que terminas de hacer todas tus atenciones con tu paciente, estando adentro en la sala te sanitizas tus manos, te quitas uno de los gorros que tienes hacia lo alto; vuelves a sanitizar tus manos, te quitas un par de guantes, te sanitizas esos guantes; te quitas las botas y la guardapolvo que tienes, la que estuvo expuesta, te la quitas de cierta forma que la que estuvo en contacto con el dominio se quede mirando, así tal cual en dirección a el dominio y no a tu parte interna, porque esa es la parte aséptico, y vas a retornar a entrar, sino desechas todo”.
Toda esta serie de pasos resulta a veces cansada para el personal de salubridad que atiende pacientes COVID-19, “el hecho de traer este equipo es complicado en cuestión de deshidratación, no puedes salir al baño y si sales tienes que hacer todo ese proceso”. Al terminar su turno, nuevamente deben tomarse un baño antaño de salir del hospital.
¿Cómo impacta la pandemia en los enfermeros?
Encima de la inversión de tiempo para utilizar tanto equipo, Tania incluso nos comparte el desgaste emocional que ha llevado su trabajo en estos últimos meses.
“Si llevo muy poco tiempo y ya me siento ya saturada, hay veces que digo, ya por cortesía, porque lamentablemente ahorita aunque llegue a activo este cambio de semaforización, pues en los hospitales no se está notando absolutamente nulo. Entonces, eso es como lo que te mantiene cansado, el hecho de ver que así como sale la parentela así entra”, relata.
Y es que como incluso estar en la primera partidura en una supresión genera secuelas en la vida de los soldados, se puede equiparar con el impacto emocional en los trabajadores de la salubridad que combaten la pandemia. Tania comenta que se les ha ofrecido apoyo psicológico, aunque ve que estos especialistas de la salubridad mental incluso se enfrentan a poco que no estaban preparados.
“Mucha parentela te menciona que tu carrera es estar lidiando constantemente con la vida y la asesinato, pero desafortunadamente en estos tiempos hay más asesinato que vida y tienes que principiar a ver esta parte de que es un mal momento, una mala situación y lo único que puedes resistir a hacer es tratar de producirse esta información a tus seres queridos, a amigos, de que todo lo que está pasando es verdadero, tú eres partícipe de esta situación”, menciona.
¿Cómo preparar a los enfermeros para una pandemia como ésta?
En su papel de docente en su alma máter en el campus Atizapán, Tania ve necesario incluir en todos los planes de estudios de las universidades del país materias que preparen a sus alumnos de Dispensario para tratar con pacientes infecciosos como sucede en estos días con el COVID-19.
“Podríamos hacerle un espacio como en la materia de Atención Clínica Patológica o en Vigor Pública en la que podamos balbucir de cómo tratar a un paciente que es infeccioso, porque ahorita está esto del coronavirus, pero no son los únicos que se considerar como biológicos contagiosos, incluso tratamos con pacientes con influenza, con neumonías atípicas, tuberculosis, pacientes con los que tengo que tener mucho cuidado para no infectarme, infectar o dañar más a ellos”, añade.
Pero lo más importante es tener siempre en stop la disposición por la salubridad, pues es al final lo que mantiene a estos profesionales de pie.
“En las últimas fechas se ha hablado de heroísmo o de súper héroes, yo simplemente lo veo como disposición, porque al fin de cuentas las actividades que realizas son las mismas, tratas con humanos, tratas con todos estos tipos de pacientes infecciosos como sanos, si tú no estás amando lo que estás haciendo y solamente lo ves como un ingreso más se te va a complicar esta carrera”, concluye.
¿Sabías que los egresados de Dispensario en la UNITEC llevan una formación científica, tecnológica y humana? Descubre los beneficios de estudiar esta carrera.
Jorge Gómez Read More








