
Dra. Elitania Leyva Rayón
Profesora de tiempo completo del Sección de Heredad
La teoría económica supone que los individuos toman decisiones que maximizan su utilidad, es afirmar, que actúan racionalmente. No obstante, hay evidencia empírica que señala que estos se desvían de su conducta óptima y de su supuesta racionalidad cuando toman decisiones financieras. En este sentido, existe un diversión relevante para el mundo financiero llamado «El diversión de la confianza», el cual ha arrojado evidencia al respecto. En este diversión hay dos participantes, el «inversor», quien tiene una asignación presupuestal, y el «apoderado», quien recibe una parte del presupuesto del inversor y tiene la capacidad de multiplicarlo sin esfuerzo alguno.
El apoderado puede osar devolver al inversor una fracción de los fortuna multiplicados o quedarse con todo. El comportamiento que maximizaría los ingresos del apoderado (si el diversión no se repite, hay total anonimato y no existen castigos) es devolver ausencia al inversor. Sin secuestro, los resultados generales del diversión (llevado a término en varios países) muestran que el apoderado hace recíproca la confianza que el inversor depositó en él, ya que le devuelve una parte considerable del patrimonio que se multiplicó. Las neurofinanzas ampliaron este diversión mediante la entrada de una dosis intranasal de oxitocina (hormona que tiene un rol central en comportamientos sociales, como apareamiento, cuidado cariñoso y vínculos emocionales).
Cuando se les da una dosis a los inversores, éstos transfieren con longevo probabilidad toda la asignación presupuestal al apoderado. Pero los gestores en el especie placebo y los gestores en el especie de oxitocina no difieren en lo que devuelven a los inversores, es afirmar, la oxitocina no altera el comportamiento de reciprocidad del apoderado, sólo la del inversor. El motivo de esta desigualdad en el huella de la oxitocina puede estar en los roles diferenciados que tienen uno y otro jugadores, ya que el inversor es el que debe romper con cualquier barrera social de desconfianza original, mientras que el apoderado condiciona su respuesta a la magnitud de confianza depositada en él, por consiguiente, si se le da poco, devuelve poco y al contrario.
Si la esencia de este diversión es la confianza, entonces ¿cómo funciona el cerebro cuando se genera confianza? Al respecto, las neurofinanzas buscan avanzar en el estudio de los mercados financieros mediante la identificación de factores fisiológicos que impactan a la negociación. Para ello, utilizan imágenes de la actividad cerebral que son capturadas a partir de técnicas neurocientíficas, para poder examinar cómo funciona el cerebro y tratar de establecer un maniquí de toma de decisiones que logre explicar diferentes comportamientos económicos. El diversión de la confianza es interesante por la relación inversor-gestor que aparece, ya que los gestores no son tan egoístas como se esperaría de acuerdo al supuesto de racionalidad.
Gracias a los avances recientes en neurociencia, es posible evaluar la actividad cerebral y explorar los mecanismos nerviosos y psicológicos que actúan durante el comportamiento financiero. Entregado que las emociones son funciones biológicas del sistema nervioso que influyen en la toma de decisiones de los inversores, es importante analizar su representación en el cerebro para entender mejor el funcionamiento de los mercados y el comportamiento negociador de sus participantes.
Universidad de las Américas Puebla Read More







