
Dra. Nora Gavira Durón
Profesora de tiempo completo del Unidad de Banca e Inversiones
nora.gavira@udlap.mx
En julio de 1997 inició la afiliación masiva de los trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), por medio de agentes promotores de cada una de las compañías que ofertaban el servicio (cerca de señalar que en muchos casos los trabajadores no tenían el último conocimiento sobre las distintas opciones o de las ventajas competitivas que tenían entre ellas; la mayoría se afilió a la opción que el patrón presentó en el ocupación de trabajo). Desde su creación, las Afores estaban autorizadas para cobrar comisiones por sus servicios, establecidas sobre cada una de las cuotas obrero-patronales en la subcuenta de retiro, cesantía en etapa vanguardia y vejez (cada que se realizaba una aporte se hacía un cargo); incluso se podían cobrar comisiones sobre el valía de los activos administrados (monto acumulado) o una combinación de uno y otro, es opinar se pagaban comisiones sobre aporte, sobre saldo acumulado o uno y otro. El cálculo del monto de las comisiones era dispar para cada Afore (cada una proponía su esquema) y las autorizaba la Comisión Franquista del Sistema de Economía para el Retiro (CONSAR). Lo susodicho complicaba el entendimiento en su cálculo y el monto que representaba.
En 2007, en exploración de transparencia en el cálculo y cobro de comisiones, se reformó el artículo 37 de la Ley del Sistema de Economía para el Retiro (SAR), eliminando la comisión sobre flujo de efectivo y, a partir de, 2008 sólo se cobraron comisiones como un porcentaje sobre el valía de los activos administrados; lo que presenta un incremento sistemático en el cobro de comisiones, ya que entre maduro sea el saldo acumulado maduro será el suscripción de dichas comisiones. Por lo susodicho el incremento en las cuentas de los trabajadores seguirá siendo muy escueto, ya que el cobro a los trabajadores aún es excesivo y no es claro para los trabajadores el impacto crematístico en su cuenta.
En un examen realizado por la Estructura para la Cooperación y el Incremento Económicos (OCDE) en 2014, se mostró cómo una comisión de uno por ciento sobre saldo reduce el parquedad acumulado de los trabajadores en 20% en un periodo de 40 abriles. Asimismo, se mostró que México –uno de los países pertenecientes a dicho organismo– cobra las comisiones más altas, ocupando el doceavo ocupación de 34 miembros, por hacia lo alto de países como Croacia, Lituania y Nigeria, entre otros.
Por primera vez en su historia, a partir de enero de 2019, las comisiones cobradas por algunas Afores se encuentran escasamente por debajo del uno por ciento (sobre el monto acumulado en la cuenta de los trabajadores); sin secuestro, dicha reducción sigue sin ser suficiente para que los trabajadores logren gestar un saldo adecuado para que, al final de su vida gremial, logren apropiarse una pensión digna, que deberán apropiarse en forma de una renta vitalicia con una aseguradora de pensiones, pero eso es otra historia….







