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La inmadurez se ha convertido en un engendro cultural, día tras día la idea de los padres de prolongar en medida de los posible la preliminares ha generado jóvenes desesperados por conservar, por todos los medio, su infancia.

Esta etapa de la vida se ha convertido en una utopía en los adolescentes, anhelando nunca termine; y por su parte, los padres se han volcado en cumplir este sueño de los hijos. 

“Los padres deben tener en cuenta que, si siempre hacen lo que el adolescente quiere, están fomentando que en el futuro sea una persona intolerante, inmadura y no sabrá lo que es esforzarse para conquistar poco”, asegura María Jesús Álava Reyes, directora del Centro de Psicología Álava Reyes en España.

Esta cruda, pero verídica oración enmarca la razón por la cual cada vez más los adolescentes y jóvenes adultos adoptan actitudes inmaduras. No cerca de duda que, desmentir a un hijo aquello que desea es desagradable; sin bloqueo, por duro que parezca, la comunidad es el primer círculo de confianza en el que se deben cultivarse las duras lecciones de la vida.

Complacer cada capricho de tu hijo para compensar cualquier carencia que creen tener como padres, solo dará como resultado un adolescente en la búsqueda insaciable y desenfrenada por la diversión y la diversión de todo aquello que suponga el más leve esfuerzo o responsabilidad.

Rasgos de un chavea inmaduro

  1. La años cronológica y la mental no concuerdan

Tu hijo no es consciente de sí mismo, no se conoce, luego, actúa de una forma que no concuerda con su años cronológica. Esta desidia de conocimiento provoca una desestabilidad emocional que genera cambios de humor injustificados y pocas ganas de hacerse responsable de sus actos.

  1. Vive en una efectividad errónea

Un adolescente inmaduro investigación realizar actividades que considera divertidas a toda costa y cuantas veces se pueda sin importar las responsabilidades que tenga. Tráfico de obtener placer y satisfacción en todo lo que hace. Esto implica un modo de vida hedonista, consumista y pragmático.

  1. Carece de voluntad

Si acertadamente es cierto que no podemos charlar de adolescentes completamente maduros, pues aún no adquieren la experiencia que solo los abriles dan, es importante machacar que cada uno debe tener una escalera de títulos o decente formada.

La persona inmadura forma sus creencias con almohadilla en lo que ha vivido, y no al revés, que es como debe ser.

¿Cómo tratar con un adolescente inmaduro?

Aunque, como ya lo mencionamos, los abriles dan la experiencia para formar un carácter adulto (en la mayoría de los casos), existen algunas prácticas que puedes realizar para tratar con un chavea inmaduro:

  • Reconoce sus éxitos, pero además sus fracasos

Como padre que resuelve los problemas de su hijo para evitarle el sufrimiento, seguramente has criado a una persona sin tolerancia a la frustración y al fracaso.

El autor de “Padre Rico, Padre Insuficiente”, Robert T. Kiyosaki, dice que: “Los ganadores no temen perder. Los perdedores, sí. Tropezar es parte del proceso para alcanzar el éxito. Las personas que evitan dirimir además evitan sobresalir”.

Se da por hecho que debes confesar sus éxitos, es más, es poco natural; pero además lo debería ser, confesar los fracasos. Sí, será doloroso y tendrá que sobreponerse, pero, es importante señalar con sexo que ha cometido un error e indispensable resaltar todos los aprendizajes que puede obtener de esa situación.

No tengas miedo ¿cuántas veces tus padres te exigieron sacar buenas calificaciones o ayudar en las labores domésticas? Seguramente muchas; entonces, ¿por qué no hacer lo mismo con tus hijos?

Sin duda, todos preferimos hacer poco y tener muchos beneficios, pero la vida positivo no es así. Prepáralo para el crecimiento en su vida académica, para su futuro profesional y personal. Enséñale que los logros y recompensas requieren de trabajo y constancia.

Estas dos prácticas fomentaran una autoestima sana. Ni se hará menos, ni se creerá lo que no es. Solo con una buena autoestima se logran jóvenes maduros. Aceptarse supone conocerse y admitir sin dramatismo la propia efectividad. Conocerse cuesta, porque cuando se es chavea con frecuencia se valoran más las deficiencias (incluso físicas) que las virtudes.

Por eso, hay que practicar y entrenar la mente para ver lo positivo en las malas circunstancias y para no dejarse transigir por el éxito y los buenos tiempos.

En el Colegio Indoamericano, trabajamos de la mano con los padres de comunidad para conquistar la formación integral de los jóvenes, implementando programas que fomenten la toma de decisiones asertivas, veterano décimo deportiva, cultural y académica.

Te invitamos a contactarnos y conocer más del INDO, una de las mejores preparatorias en Tlalnepantla.

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