Hoy, en este país, 18 amigas, hijas o hermanas fallecerán de cáncer de mama, y mañana igualmente y así el día que le sigue. ¿Cuándo te tocará a ti o a mí? Necesitamos conversar de esto.

Enfrentemos la efectividad. De acuerdo a los datos de la Secretaria de Vitalidad, en México, hoy morirán un promedio de 18 mujeres por cáncer de mama. Y así mañana, y pasado mañana y el día que le sigue. En el interior de esta estadística, puede entrar una amiga, una vecina, una compañera de la escuela o quizá determinado más cercano, una hermana, nuestra mamá o incluso nosotros.
Y podrás afirmar “ugh, ya hay mucha difusión de ese tema”, pero las estadísticas hablan por si solas. A pesar de las muchas campañas en pro de la autoexploración, a pesar de los productos rosas, son más mujeres las que fallecen a razón del cáncer de mama que ayer, es afirmar, la emblema de mujeres que mueren por este padecimiento se incrementó 18.7% a comparación con el 2012. Entonces ¿en qué estamos fallando? ¿Qué es lo que estamos haciendo mal?

1. Creemos que eso no nos va a suceder a nosotros
Este es el PEOR ERROR que cometemos en cuanto a este padecimiento. Según estadísticas del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Franquista Autónoma de México (UNAM), es la primera causa de crimen por tumores en mujeres. Y es para alarmarse al aprender que al ser latinas, nuestra probabilidad de que pasemos por estas circunstancias es viejo. ¿a qué voy? Mientras que en Europa, esta enfermedad se presenta en mujeres cerca de los 60 primaveras, en México se detecta ayer de los 50. Es afirmar, si tienes 25 tienes que autoexplorarte ya y si tienes 35 tienes que asistir a hacerte una mastografía anual sí o sí.

2. No sabemos qué estamos buscando al autoexplorarnos
Aunque tengas conciencia de la autoexploración, la mayoría de las mujeres que la realiza no sabe qué es lo que debe averiguar. Si adecuadamente la aparición de un escrófula o el endurecimiento de la mama es una señal típica, no es la única que puede alertarnos sobre el cáncer de mama. Debemos estar alertas a cambios en la piel, malformaciones, dolor y secreción del pezón, protuberancias, venas crecientes, hundimiento de la piel, hendiduras y huecos, erosiones en la piel, etc.
Lo que la OMS nos dice es que si no mejoramos, difundimos este conocimiento e implementamos cambios significativos, el cáncer de mama en América Latina puede aumentar en un 106% para el 2030.

3. No realizamos consultas preventivas
La OMS señala que independientemente de la autoexploración, es necesario que cada mujer se realize una mastografía anual tras los 35 primaveras ¿por qué? Es la única utensilio con la que podemos detectar calcificaciones ayer de que se requiera un tratamiento mucho más invasivo.
A pesar de que México y Estados Unidos tienen estadísticas muy parecidas en cuanto a la presencia de la enfermedad, la mortalidad entre las mexicanas es del doble.
¿Por qué? En Estados Unidos el 80% de las mujeres se diagnostican en una etapa temprana, mientras que en México el diagnosis se hace en una escalón avanzadilla, cuando las alternativas de tratamiento son limitadas. El tiempo es esencia en este padecimiento.

4. Vamos al médico muy tarde
Si esperamos a ir con el médico cuando nos encontramos una protuberancia o vemos un cambio en la piel, estamos comenzando una carrera contra el temporalizador, pues lo que nos dicen los números es que en seis meses, la expectativa de guerrear contra el cáncer de mama pasa del 95% de probabilidades de vencerlo a tener 5% de posibilidades de sobrevivir. Por ello el tiempo es muy importante. ¿Te imaginas? En 6 meses podríamos cambiar nuestro pronóstico de vida drásticamente.
Tan solo en nuestro país, el 85% de los diagnósticos se hacen de guisa tardía, cuando el tratamiento puede que no inteligencia la mejor operatividad.

5. Y cuando vamos, la atención es muy tardía
Uno de los problemas quizá más graves es que si nos tardamos en ir al médico, cuando vayamos, deberemos esperar entre cuatro y catorce meses para acoger la atención especializada. La Estructura Panamericana de la Vitalidad (OPS) estima que el 30% de la población en Latinoamérica no tiene llegada a atención de vitalidad por razones económicas y que el 21% renuncia a averiguar atención oportuno a las barreras geográficas.
Si vives en una ciudad con llegada a atención vitalidad, ¿por qué rebotar o posponer este proceso? Muchas mujeres en la sierra o en ciudades pequeñas desearían contar con este beneficio que quizá estás dando por sentado. La atención médica puede salvarnos la vida.

Cambiemos el proscenio, hazlo por ellas
El cáncer de mama NO es una sentencia de crimen. Es posible vencerlo, al predisponer, al autoexplorarnos, al ir al médico en presencia de cualquier sospecha, al fomentar una civilización de la consulta médica sin penuria de que haya un dolor de por medio. ¿Por qué asistir al médico cuando ya hay una molestia? ¿Por qué no predisponer esto y anticipar lo que puede suceder? Si comenzamos a cambiar las cosas, es probable que la situación cambie y que no tengamos que perder más amigas, mamás, tías o hermanas a razón del cáncer de mama. Hablemos de ello y comencemos la conversación. Lo podemos hacer tan fácilmente como compartiendo esta nota. ¿Lo harás?
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