Por Tess J. Vázquez del Castillo Negrete

En las últimas fechas el mundo se ha vuelto un caos. Todos los días, sin importar el oficio donde nos encontremos, hemos podido escuchar alguna crisis económica, política y social. La población está cambiando y en presencia de dichos cambios, las medidas tradicionales ya no son suficientes. El plan social es una útil del siglo XXI que ha rematado mezclar lo mejor de los negocios y la parte humanitaria que todos llevamos interiormente; esta relativamente nueva modo de tocar las problemáticas mundiales está dando de qué cuchichear y creando un impacto tangible en cada oficio donde se implementa.

Los emprendedores sociales surgen en presencia de la obligación de ocuparnos de todas esas complicaciones que no hemos podido resolver con nuestras acciones tradicionales. Esta ola de genios/empresarios en potencia que no están conformes con quedarse sentados y ver su vida sobrevenir. Distintas iniciativas rodeando del mundo se han dedicado a encontrar a estos agentes de cambio y ayudarlos con diferentes bienes para que esas ideas aparentemente locas comiencen modificar lo que se proponen.

Hult Prize es el concurso más importante a nivel mundial donde compiten 650 de las universidades más importantes por la oportunidad de que con 1 millón de dólares puedan mitigar y de preferencia resolver el problema que se elige año con año. Por segundo año consecutivo el ITAM, como institución en extremo comprometida con las causas sociales, recibe a Hult Prize otorgándole la oportunidad a un equipo para que compita en la semifinal regional en San Francisco, California. El trabajo colaborativo entre la Hult Prize Foundation y el equipo de estudiantes a cargo de la realización del concurso en el ITAM, se han preocupado para proporcionarle a los concursantes la mejor preparación con personalidades del ámbito sabido y privado que los capacitan en el tema de este año: migración forzada.

Gracias a la colaboración de un orden de estudiantes itamitas, Hult Prize Foundation y EPIC Lab ITAM es que diversas empresas sociales han podido ir despegando desde cero con esta competencia, como fue el caso del triunfador del año pasado, The Code Truck. El tiempo de interpretar es hoy, y como estudiantes se nos está dando la gran oportunidad de tener injerencia en rumbo de nuestro país y del mundo. Hult Prize existe puntual para que nosotros empecemos a producir cambios y no sólo veamos que pasen. La migración forzada es un tema de detención impacto en México y en el mundo, podemos ser esas personas ingeniosas de los que habíamos escuchado o letrado en algún diario. La audacia es nuestra y está a un formato de distancia; Hult Prize ITAM nos da la oportunidad para poder implementar un tesina que tocara la vida de 10 millones de personas de una modo positiva. Clinton Foundation, Hult Prize y el ITAM nos invitan a participar en esta ola de emprendedores sociales, para demostrar por qué el poder de cambio está en el ITAM, pero sobre todo en cada uno de nosotros.