¿Alguna vez has postergado una tarea importante para hacer cualquier otra cosa menos esa responsabilidad? Bueno, pues no es perra ni una mala ordenamiento del tiempo, se pira procrastinación y es el síndrome de la modernidad.

 Procrastinar es un mal práctica que consiste en postergar, discrepar, diferir o dejar para más tarde o el día venidero lo que puedes hacer hoy. Etimológicamente la palabra proviene del latín procrastinare que significa postergar hasta mañana y incluso deriva del helénico akrasia, hacer poco en contra del mejor causa.

Según Piers Steel, profesor de psicología motivacional en la Universidad de Calgary, procrastinar es “hacerse daño a uno mismo”; y según Fuschia Sirois, profesora de psicología en la Universidad de Sheffield “no tiene sentido hacer poco que sabes que tendrá consecuencias negativas”.

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La procrastinación se deriva de estados de humor negativos

Este práctica no se deriva de la flojera o equivocación de intrepidez es una consecuencia de no entender disputar con estados de humor destructivos relacionados con una tarea, según un artículo del New York Times.

Causas por las que procrastinas en tus actividades escolares

Se ha enemigo que postergar las tareas para otro momento se debe a alguna de estas razones o peor aún, varias de ellas:

  • La tarea por sí misma te parece aburridísima
  • Dudas de tí mismo
  • Tienes desaparecido autoestima
  • Sientes ansiedad o inseguridad al realizarla 

Puedes darte cuenta de ello si, por ejemplo, al comenzar tu tarea piensas que no eres lo suficientemente inteligente para concluirla satisfactoriamente, te preocupa demasiado lo que opinarán las personas sobre tu resultado final o simplemente te aterra pensar en las consecuencias de hacerlo mal.

Todos estos pensamientos pueden llevarte a creer que hacer cualquier otra cosa es mejor que disputar con las consecuencias de un mal trabajo.

Cuando Piers comenzó sus investigaciones en 1978 encontró que el 15% de la población confesaba realizar esta experiencia y que, de ellos, el 1% sentía que lo hacía de forma crónica. Para el 2002, descubrió que la número se había elevado a un 60% de procrastinadores y un 6% que lo hacía con frecuencia. Por lo que se asume que esta tendencia a seguido creciendo y que es probablemente, por el suspensión nivel competitivo que tiene el mundo universitario y profesional actualmente.  

¿Cómo evitar este mal práctica?

No te preocupes, no todo está perdido y aún puedes cumplir a tiempo tus tareas. Las autoras del volumen “Procrastination” dan algunas sencillas recomendaciones:

  1. Trazar tareas concretas.
  2. Planear paso a paso cada esquema por realizar.
  3. Recompénsate a medida que avanzas.
  4. No tienes que ser consumado, tienes simplemente que hacerlo.

En el INDO, una de las preparatorias en Tlalnepantla, sabemos de la importancia del progreso físico y mental de nuestros estudiantes. Por ello, contamos con programas complementarios como el de “habilidades para la vida” donde puedes educarse más sobre los misterios del cerebro y la mente.

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